martes, 15 de septiembre de 2026

Salida fin de semana, 19 y 20 de septiembre. Peña Oroel y La Predicadora. Hora de salida en punto de encuentro 8 h.

Este fin de semana sesión doble:

El sábado 19 , Peña Oroel.

 

Este fin de semana toca subir a la montaña emblemática de Jaca recientemente amenazada por un voraz incendio, Peña Oroel (1770m). Para ello iniciaremos la ascensión en el Parador Oroel a las 9,30 h (salida desde el parking de Artica a las 8 h). Para llegar a este punto hay que coger la carretera que sale desde la rotonda de entrada a Jaca. Antes de llegar al puerto tomamos un desvío a mano izquierda (señalizado). Primero subiremos a la cima principal donde almorzaremos, y luego recorreremos toda la cresta, pasando por Punta de Sora (1707 m) hasta Punta Bacials (1698 m). El regreso lo haremos por la senda del Lobo, un camino menos transitado que nos dejará en la pista forestal asfaltada que une el Puerto de Oroel y Navasa. Hay abundante información sobre la Peña Oroel y cómo llegar al parador en el enlace de Mendikat que incluyo como archivo adjunto.
Para las cervezas propongo el bar L'Artica que está nada más pasar la pista de hielo en Jaca, junto a la agencia de viajes Aragón Aventura (calle Los Pastores).

El domingo 20, La Predicadora



El domingo planteo un paseo por un pasaje poco visitado pero con gran interés. El punto de inicio es en el cruce de la carretera nacional 240 con Atarés, donde hay un pequeño merendero. La hora de salida la negociaremos entre los que pernoctamos en Jaca. Subiremos al monte La Predicadora (1031m). El que quiera puede asomarse al monte San Dinies (1051m) en un corto desvío de ida y vuelta con buenas vistas a Atarés y al "espacio natural protegido de San Juan de la Peña" (hoy arrasado) y bajaremos por el barranco de La Mujer Muerta, pasando en el descenso por la Torre del Moro, o Torre Boalar. (El fuego ha estado cerca de estos montes). La parada para comer y/o cervezas puede ser en el aeródromo de Santa Cilia. Si alguien viene desde Pamplona, que nos avise como muy tarde la víspera para fijar la hora de inicio de la salida.

Julián

Información complementaria





Punto de encuentro Aparcamiento piscinas de Nuevo Artica en variante norte. 

Información general

Programación anual

Cómo llegar al punto salida excursión:

 




Comentarios

Hola a todos. El sábado nos reunimos unas diecisiete personas en el aparcamiento del Parador de Oroel, cerca de Jaca. Lo de "parador" es un poco pretencioso, en realidad se trata de un restaurante en desuso, pendiente de adjudicación por parte del Ayuntamiento. Es una pena, porque la terraza tiene unas vistas impresionantes, y cuando funcionaba daba gusto tomarse una cerveza o comer contemplando el Pirineo. A cambio, teníamos una ambulancia militar porque justo ese día se había convocado una ultraraid por parte del regimiento de cazadores de montaña Galicia. Había en realidad dos pruebas, una de 26 kms y otra de ¡72! y podían participar civiles. Pensábamos que no llegaríamos a cruzarnos con ellos en la subida, pero la verdad es que los diez primeros iban a toda pastilla y los fuimos encontrando antes de llegar al collado (luego nos enteraríamos de que sólo 15 habían completado todo el recorrido y que el primero sacó más de una hora de ventaja !qué fiera!). Hubo 18 abandonos en el recorrido largo, lo que da una idea de la dureza de la prueba. Jesús tenía una palabra de ánimo para todos, y los demás gritaban "¡corredor!" cada vez que pasaba uno para advertir a los de abajo. Afortunadamente, la senda traza numerosas lazadas y es lo suficientemente amplia para permitir adelantamientos y cruces. ¡Menos mal que no planteamos la ruta en sentido contrario!
Superadas las 33 curvas se alcanza una brecha entre las rocas y desaparece el pinar que nos ha acompañado durante el ascenso. En el collado encontramos un puesto de control donde apuntaban los dorsales de los que iban pasando. Nos enteramos que aparte de toda la movida, una pareja avanzaba con un ramo de flores, pero no para ningún ritual funerario, como hacen muchos jacetanos que piden que sus cenizas reposen en este enclave privilegiado, sino con la intención de casarse en la cumbre. Decidimos ascender por la cresta, ya que el grueso de la carrera estaba ya subiendo desde la ermita de la Virgen de la Cueva (en realidad se trata de un abrigo bajo una losa de piedra, que se partió hace algunos años, pero no por ello se han interrumpido las romerías). Otros bajaban de la cumbre por la senda principal. Nos cruzamos con la primera corredora en posición bastante avanzada. El conglomerado nos condujo hasta la loma cimera, con vistas privilegiadas a ambos lados. Sólo quedaba superar el último repecho hasta el panel de orientación, el vértice geodésico y la monumental Cruz de hierro negro, visible desde tantos pueblos de la comarca. Vale la pena acercarse hasta el extremo del espolón. La mayoría lo hizo. Desde allí pudimos contemplar los estragos que hizo el reciente incendio que arrasó desde el embalse de la Peña hasta el paraje de San Juan de la Peña y los alrededores del puerto de Santa Bárbara. Oroel se salvó de milagro, ya que las llamas acariciaron las lomas cercanas a su vertiente sur.
Al fondo se recortaban las cumbres desde Leyre hasta el Turbón, con una visibilidad extrema por la ausencia de calima. Orba, Ollate, Virgen de la Peña, Ezkaurre, Peña Forca, Bisaurín, Aspe, Lecherines, Collarada, Telera, Tendeñera, los Infiernos, Vignemale, Otal, Monte Perdido, Cotiella (sólo por citar algunos) y ya en la vertiente sur el Tozal de Guara, Pico del Águila, peña Ruaba, Santo Domingo, y al fondo, el Moncayo. Algunos decían que desde aquí se divisa media provincia de Huesca, con una porción importante de las de Zaragoza y Navarra. Bueno, pero no nos podíamos quedar extasiados, había que almorzar, degustar vino y pastas y luego continuar hasta el collado para emprender el recorrido por la otra mitad de la sierra. A la ida nos habíamos alargado hasta una nevera, ahora la contemplamos desde arriba. Los erizones nos acompañan durante este entretenido trecho, así se conserva el verde en esta ladera, porque la hierba está bastante seca, después de un verano especialmente tórrido. La punta Bacials es la última altura, un poco menor que la cumbre principal. Desde allí, el cordal desciende hasta Navasa. Nosotros retrocedemos hasta el final de la punta Bazials, para buscar la misteriosa senda de los Lobos. Para entonces ya han retirado todos los banderines de la carrera, porque hace más de dos horas que los últimos pasaron por aquí, así que podemos disfrutar del oscuro hayedo en solitario. El camino, tras un pequeño descenso en zig zig, emprende una larga travesía en diagonal por una ladera de considerable pendiente. El camino es estrecho y hay que caminar con cuidado, pero como baja poco a poco, se anda con relativa comodidad. La vegetación aporta frescura y no nos cuesta demasiado llegar otra vez a la carretera que en una corta remontada conduce otra vez al Parador. Aquí se separan nuestros caminos, porque algunos nos quedamos para realizar otra salida, esta vez por la parte baja del macizo (Oroel se eleva hasta los 1770m, pero hemos empezado a subir más o menos a la altura a la que llegaremos mañana). Otros volverán a Pamplona, y algunos continuarán viaje hasta otras tierras. Mientras, Julián irá buscando otro plan para el próximo septiembre, siempre que el fuego no se lleve otro de los lugares emblemáticos de esta hermosa tierra aragonesa.


Mary Luz

Aprovechando la convocatoria para subir al monte Oroel, había preparado un paseo que en sí mismo no justificaba el desplazamiento desde Pamplona. Pero hechos ya los kilómetros y consumido la energía para llegar (con lo cara que se está poniendo la gasolina), por qué no aprovechar para hacer noche y conocer un poco más la zona. De mis paseos explorando el monte nace esta ruta, con nombres tan evocadores. Al llamado respondieron cinco gorostianos. Tres se alojaron en nuestra morada. Teníamos sitio para unos cuantos más. Se ve que los navarros no se dejan invitar fácilmente.
El paseo, después de la paliza de subir al Oroel, tenía que ser relajado, sin grandes pendientes, con posibilidad de atajos, con sombras y puntos de interés. Creo que el itinerario cumplía con estos requisitos. Nos sobraba un poco de calor y nos faltaba un poco (o mucho) de humedad. El ritmo de marcha fue de paseo, disfrutando de las vistas, lamentando los montes, crestas y valles calcinados. Nosotros sólo vimos el extremo norte de la huella del fuego, y sabiendo que el incendio se originó junto al embalse de Peña, nos hacía pensar de la magnitud del desastre. También vimos que había islas verdes que surgían del negro.
La zona que fuimos explorando es un cordal, alineado con el Oroel por el oeste, con dos crestas (La Predicadora y San Diniés), con un valle colgado con pastos, bosques y cereal. Estos montes son muy modestos ante el altivo Oroel, y están surcados por senderos, el de la variante del Camino de Santiago a San Juan de la Peña, el de Santo Grial, el que va por la cresta de La Predicadora, con buenas vistas a la Canal de Berdún y al Pirineo, el que une este vallecito con Atarés, el que baja por el encantador y sombreado barranco de la Mujer Muerta y pasa por la torre del Moro que vigila el tránsito del valle. Y la pista que baja de los campos al mencionado pueblo. Por todos ellos, poco o mucho, anduvimos en un circuito parecido a un ocho.
Y como broche de oro a este fin de semana, la comida en el aeródromo, el ver salir y surcar los cielos estos pequeños aviones que con o sin motor sobrevuelan estas montañas tan queridas por todos.


Julián.