martes, 12 de mayo de 2026

Salida sábado 16 de mayo. Cervera del Río Alhama - Antruetas



Kaixo/Hola. El próximo sábado está programado un "Paseo por Cervera del Río Alhama (La Rioja)". Cambiamos de paisaje, con un recorrido con poca sombra. Comenzaremos visitando las ruinas del castillo árabe y ascenderemos por senda hasta una pequeña cumbre (Antruetas). La subida no está clara y habrá que hacerla campo a través. Seguiremos por pista hasta el balneario de la Albotea y de aquí, por el camino verde, volveremos al punto de partida.

Recorrido de algo menos de 15 km y 420 m de desnivel.

Como queremos preparar el pintxo-pote en casa, agradeceríamos que los que sepáis que vais a ir nos lo dijerais por aquí para una mejor organización.

Nosotros os esperaremos en el punto de salida.

El mismo día, hay organizada una marcha contra el cáncer, así que el pueblo estará más animado de lo habitual.

Eskerrik asko/ Gracias

Punto de encuentro Aparcamiento piscinas de Nuevo Artica en variante norte. 

Información general

Programación anual

Cómo llegar al punto salida excursión



Comentarios

Hola a todos. Tras una semana de frío y lluvia, Jose Mari y Maika nos hicieron recordar que el Sur también existe, y que más allá del Carrascal, a veces sale el sol. Así que nos encaminamos hacia el Moncayo, que todavía conservaba algo de nieve para quedarnos a las orillas del Alhama, que nace en sus laderas. Pasando por Cintruénigo y Fitero llegamos a Cervera, donde se celebraba una marcha contra el cáncer que nos hizo llegar al punto de encuentro a paso tortuga. La verdad es que, a pesar de que anduvimos unos quince kilómetros, como más de la mitad transcurrían por pistas y no había barro ni arroyos que cruzar, no nos costó demasiado completar el recorrido. Primero subimos al castillo, que nos brindaba una excelente panorámica sobre el pueblo y las huertas que se extienden a ambos lados del río. Están realizando excavaciones y reacondicionando su interior, pero se puede ver el aljibe y los pocos muros que a duras penas se mantienen en pie. Fue construído por los musulmanes y cuando Alfonso el Batallador conquistó la ciudad, lo utilizó como baluarte frente a los reinos vecinos (Aragón y Navarra). Tras regresar al cruce, seguimos la GR 93 que recorre la Sierra de Cameros. Pero, después de recorrer el Barranco del Tollo, dejamos el camino que nos llevaría hasta Cornago para ascender al Antruetas, un cabezón de cima redondeada con muy buenas vistas hacia el valle del Linares, que desciende desde el entorno de peña Isasa para ir a morir al Alhama junto a los baños de Fitero. Relieves en gran parte desarbolados, lo que permite apreciar la singular geología de la zona, desde los pliegues de la sierra del Tormo hasta los cortados que hay sobre Cervera. Entre medio se veía el núcleo de Rincón de Olivedo (Las Casas), el Yerga con sus aerogeneradores, las edificaciones del balneario de Fitero, donde una falla permite el ascenso de aguas termales, y Cintruénigo al fondo. Poca visión del Pirineo debido a las nubes, y del Moncayo se apreciaba la cumbre llamada de Castilla.
Para no tener que retroceder, de la cumbre seguimos por la cresta hasta alcanzar la pista que nos devolvería a la carretera. Los bancales de cultivo se extendían a derecha e izquierda, pero pudimos evitarlos, aunque había que andar con cuidado porque los erizones tapaban la piedra suelta. De vegetación, muchas plantas aromáticas, sobre todo tomillo y romero, abundante lino blanco, y de rocas, crestones calizos con una ero-sión superficial muy curiosa formando un enrejado, más arriba areniscas con un bandeado muy característico y a la bajada encontraríamos rocas ferruginosas, calizas de color oscuro e incluso algún afloramiento de yesos. Estamos sobre las formaciones del principio del Cretácico (los grupos denominados como Oncala y Urbión) Cerca encontraríamos las icnitas (huellas de Dinosaurio) de Cornago y las piritas de Navajún. En Igea se conserva un tronco fosilizado, y en Grávalos, un manantial de aguas sulfurosas. Pero el paisaje no alimenta el cuerpo, así que cuando alcanzamos la pista, paramos a almorzar. Parte del grupo no había hecho la cumbre y nos sacaban bastante ventaja, pero nosotros nos lo tomamos con calma. Pasamos junto a dos antenas, las dos con buena vista, y junto a cultivos principalmente de almendros (¡qué bonito tiene que estar todo ésto cuando languidece el invierno!).
El último tramo, después de recorrer por pista el barranco del Tejar, aún nos guardaba agradables sorpresas. Desembocamos a unos cuatro kilómetros del pueblo, y tras coger el desvío al balneario de Albotea, también de aguas sulfurosas, el camino verde del Alhama discurre pegado a las paredes rocosas de calizas tableadas, de estructura hojaldrada, que de vez en cuando aparecen plegadas o formando oquedades. Al otro lado, una cantarina acequia de riego nos separa de las huertas, del río y de la carretera. Pasamos junto a una casita primorosamente pintada con escenas costumbristas y junto a una huerta de recreo, con el nombre de "La Granjilla" esculpido en forja. Al lado había un estanque donde cantaban las ranas, mientras las aves roqueras pasaban a vuelo rasante sobre nuestras cabezas. En la otra ladera destacan la torre de la iglesia de San Gil y la blanca ermita de la Virgen del Monte, junto al cementerio. La mañana terminó por todo lo alto, porque los proponentes actuaron de mesoneros, ayudados sobre todo por Santi y Juncal (por lo visto, también oriunda del pueblo), que nos sirvieron un auténtico festín, con chorizo, queso, tortillas, chistorra, croquetas, torta de verduras y unas irresistibles tartas de crema y de chocolate, todo ello regado con sidra, cerveza y vino blanco. Se ve que los celtíberos (tenemos muy cerquita el yacimiento de Contrebia Leucade) aportaron buena genética a los habitantes de este lugar, tan acogedores como serviciales. Para rematar, la iglesia de Santa Ana se encontraba abierta, así que todavía pudimos ver algo más de esta villa alpargatera que nos dejó tan buen sabor de boca.


Mary Luz