jueves, 7 de mayo de 2026

Salida sábado 9 de mayo. Foz de Benasa - Pialote


Buenas tardes: el sábado 9 de mayo tenemos programada una excursión por el barranco de Benasa en Navascués. Es un trayecto de unos catorce kilómetros y cuatrocientos metros de desnivel. El parking está situado antes del pueblo, tras una curva y desde él nos dirigiremos a la entrada de la foz que da paso al barranco. El barranco tiene una longitud de unos cuatro kilómetros. Por la primera mitad corre agua y hay que vadearlo cinco veces. Hay cable acerado en cada uno de estos pasos. Conviene llevar botas para mojarse poco. El último paso, los de piernas cortas, no devotos de san Cristóbal, lo tenemos que pasar sobre el borde de las bañeras que ha formado la corriente caliza. La segunda mitad estaba seca los dos últimos sábados. La vuelta se hace por el barraco Agüete, por sendero seco. Cuando propuse este recorrido hace seis meses, estaba previsto que el tiempo sería soleado y florido: lo segundo se cumplirá; no tanto lo primero. El trayecto que mando lo recorrí a finales de abril. Aparecen las plantas que vi en flor, pero habrá más. La aplicación para saber qué pájaros canta me nombró nueve, pero era un día soleado.
Estaré en el parking a las diez con la botas puestas.



Comentarios

Hola a todos. Este sábado nos dirigimos a Navascués, a remontar el barranco de Benasa, y subir al monte que domina el entorno más cercano, el Pialote (o Puyalote). La vecina sierra de Illon le roba protagonismo y atrae a la mayoría de los excursionistas, por lo que los senderos que recorren la foz y suben a esta cumbre menor, están menos pisados.
Pero empecemos por el principio, salimos de Artica tres coches, y otros tantos había en el parking junto a la piscina natural de Navascués. A propuesta de Joserra íbamos a recorrer la foz de Benasa. Casi todos la conocemos de otras veces... ¿cierto...?, pues no tanto, la mayoría conoce el inicio, punto de paso para subir a la Sierra de Illon, pero ayer hicimos la integral, desde el inicio, hasta casi la cabecera por un precioso sendero, enmarcado por los farallones calizos, tapizado por una abundante vegetación con sus vistosas flores, y diversos árboles, destacando los arces. Siento no saber enumerar por su nombre todas las plantas, (destacaban las aguileñas, los gamones, el tomillo y la hierbabuena), pero si consultais el track de Joserra las tenéis.
La senda que recorre la foz va acompañada por la regata y de vez en cuando la cruza. Ésta venía con más agua de la habitual, debido a las últimas tormentas. Sus aguas cantarinas y sus vistosas badinas nos ofrecían un espectáculo que a todos nos tenía impresionados. Pero tanta agua tenía un pero, y es que la senda, de vez en cuando tenía la ocurrencia de cruzar al otro lado, y era difícil no mojarse. El que avisa no es traidor y Joserra, ya se encargó de avisar (acompañando fotos que lo ilustran). Hubo quien se dedicó a cruzar, como si no hubiera agua, alguno trajo sandalias para cruzar, otros enfundaron las botas en bolsa de plástico y otros hicieron un poco de circo y hasta hubo quién bailó un vals cruzando, intentando no caer. Y de todo esto son testigos las abundantes fotos que fuimos sacando.
Una vez recorrida la foz, tocaba salir de ella y lo hicimos por un senda, que poco a poco subía y se encaramaba por encima de la pared caliza que la remata. De vez en cuando había una asomada que nos permitía contemplarla desde arriba. Cerca de uno de estos miradores almorzamos y repusimos fuerzas. Aún había que subir a Pialote, pero llegado el momento, de todo el grupo, sólo tres nos decidimos a coronarlo. Y fue una pena que no viniera más gente, porque con un poco más de esfuerzo, se hacía cumbre de un monte poco visitado, y se recorría su cresta por un camino con buenas vistas, y que por una bonita bajada nos llevaba al barranco de Agüete, por donde iba el grueso de la expedición.
En definitiva. una salida muy completa, recorriendo una foz (Benasa) muy conocida y poco pateada (en su integridad), otra regata (Agüete) más desconocida pero también hermosa y un modesto monte (Pialote) que las corona y separa. Todo por sendas bien trazadas, poco transitadas, que invitan al paseo y a la contemplación. Y no nos cayó la esperada tormenta de las tres. Las cervezas y los bocatas en el Irubide de Lumbier, en amigable camaradería.
Lo único negativo que encuentro a la ruta de ayer, es el mal paso que dió Merche que le impidió completar el recorrido, ante un posible esguince. Esperemos que solo sea un mal paso, sin consecuencias...


Julián